Tomás había estado buscando respuestas durante mucho tiempo. Había probado diferentes religiones, asistido a varias iglesias, pero nada parecía llenar el vacío en su corazón. Un día, mientras caminaba por la calle, vio un anuncio que decía: "¿Buscas la verdad? Lee 'El Evangelio según Jesucristo' de John MacArthur".
Intrigado, Tomás compró el libro y comenzó a leerlo. A medida que avanzaba en las páginas, se dio cuenta de que John MacArthur estaba presentando el evangelio de una manera clara y concisa, sin rodeos ni jerga religiosa. MacArthur estaba explicando lo que realmente enseña la Biblia sobre Jesucristo y su sacrificio por la humanidad.
El libro le había presentado el evangelio de una manera clara y convincente. Le había hecho ver que la fe en Jesucristo no era solo una opción, sino una necesidad para la salvación. A través de la lectura del libro, Tomás había llegado a conocer a Jesucristo como su Salvador y había encontrado la paz y la tranquilidad que buscaba.